Por Ti, por mi y por todos mis… (Pascua 2014)

Siempre pasa con las despedidas que no nos ha dado tiempo a irnos y ya estamos pensando, y la próxima? Y no nos faltan planes, ni ganas, ni excusas para movernos por España, y así nos va, que vamos a tener que sacarnos bonos de trenes. No dudamos mucho en apuntarnos hace un mes cuando nos lo dijeron y en dos días, billetes comprados.
Fue gracioso cuando los días anteriores a la Pascua pensábamos; ¿a donde vamos? oye, ¿que vamos a hacer? Porque sí hay que ser sinceros, la primera excusa que nosotros teníamos era la de seis días juntos para aprovechar y vernos… aunque después nos diera un giro la cosa.

Para nuestra sorpresa ha sido una experiencia más, que sumamos a todas las grandes que ya llevamos (campamentos, formaciones..), con las que nos hemos hecho grandes amigos y sin darnos cuenta estamos creciendo.Y hay que decir que han sido unos días intensos de no parar; desde las oraciones, los momentos de reflexión, de estar solo y de estar solo ante Dios; esta vez tuvimos la oportunidad con las Esclavas de tener un acompañamiento, que muy a nuestra sorpresa nos sirvió y nos gustó mucho; los voluntariados; tanto con las hermanas mayores de Monforte como en el Cotolengo, las actividades, las comidas y hasta los cantos… y aunque algunos volviéramos a casa mas quemados que otros, hemos sabido sacar todos la misma conclusión de esta Pascua;

» El mundo cambiará si nos lo proponemos, si nos levantamos y actuamos y ahí esta la vida, en esos pequeños detalles del día a día, los cuales no cuestan mucho pero sin embargo lo son todo, acabando por hacer algo grande a nuestro alrededor. El Por ti, Por todos que tanto hemos oído.»

Porque hay infinidad de veces en que no nos damos cuenta de todo lo que somos capaces de hacer, y las cosas de nosotros que podemos ofrecerles a los demás; sin esfuerzo y dedicación las cosas no alcanzan el resultado que merecen. Y como bien decimos, ¿de qué sirve mi granito? puede que ahora mismo no mucho, pero para mañana habrá servido para dejar huella.

Porque al final los grupos ACI son eso, oportunidades para conocerte a ti, conocer a Jesús, conocer a otros, siempre en buena compañía.

Y lo mejor, ese buen sabor de boca con el que llegas a casa, para volver a enfrentarte a la rutina.
P.M.M
pascua 2

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